La brecha digital es probablemente uno de los primeros conceptos con que se inicia la reflexión alrededor del tema del impacto social de las tecnologías de información y comunicación (TIC). Desde entonces se percibe que estas tecnologías van a producir diferencias en las oportunidades de desarrollo de las poblaciones y que se establecerá una distancia entre aquellas que tienen o no tienen acceso a las mismas.Tal y como indica Kemly Camacho, investigadora de la Fundación Acceso, a cargo del área de investigación sobre el impacto social de las tecnologías de información y comunicación, el concepto de brecha digital se ha modificado a través del tiempo.
En un principio se refería básicamente a los problemas de conectividad. Posteriormente, se empieza a introducir la preocupación por el desarrollo de las capacidades y habilidades requeridas para utilizar las TIC (capacitación y educación) y últimamente también se hace referencia al uso de los recursos integrados en la tecnología.
Así, hoy por hoy, el concepto de brecha digital incorpora distintos enfoques:
a) El enfoque hacia la infraestructura: o sea, la posibilidad/dificultad de disponer de ordenadores, conectadas a la red mundial. Esto incluye también el problema de servidores. De hecho, los países del sur siguen dependientes de los equipamientos del norte (en muchos casos, deshechados por éstos últimos).
b) El enfoque hacia la capacitación: es decir, la capacidad/dificultad de usar estas tecnologías. Se empezó a contemplar que también existe una diferencia relacionada con las habilidades y capacidades para utilizar adecuadamente la tecnología y no solamente con la posibilidad de disponer de computadoras. En este sentido, se comienza a desarrollar el concepto de alfabetización digital relacionado con el de brecha digital. Aquellos alumnos que viven en una sociedad sin ordenadores, que acuden a una escuela con un escasísimo material tecnológico, que no viven abrumados por un sin fin de anuncios digitalizados desde la infancia, aprenderán de forma distinta, más lenta y menos cualificada que aquellos que "nacen con un ordenador, un móvil, una televisión, una videoconsola..., bajo el brazo"
c) El enfoque hacia el uso de los recursos: se refiere a la limitación/posibilidad que tienen las personas para utilizar los recursos disponibles en la red. En los últimos tiempos, se ha integrado en el concepto de brecha digital las posibilidades de utilizar la tecnología no ¬solamente para acceder a la información, el conocimiento sino también a un nuevo modo de educación y para aprovechar de las “nuevas oportunidades” como el desarrollo de los negocios, la atención médica en línea, el teletrabajo, el disfrute de nuevas formas de entretenimiento y ocio.
Basados en estos elementos, muchos de los organismos internacionales han definido una política de desarrollo orientada a la reducción de la brecha digital. Sin embargo, a pesar de la evolución en el concepto, se enfatiza principalmente en el desarrollo de la infraestructura tecnológica. Las inversiones y las políticas nacionales para la reducción de la brecha digital siguen orientadas principalmente hacia el desarrollo de la conectividad.
Los docentes de hoy, no debemos pararnos sólo en abordar los contenidos con nuestros alumnos, sino también la relexión, tal y como he indicado en otros "post". Las nuevas tecnologías deben ayudarnos también a hacerles conscientes de la realidad social de otros lugares del mundo, las nuevas tecnologías deben favorecernos el mostrarles valores y actitudes como la solidaridad, el respecto y la ayuda mutua, tan abandonadas en la sociedad de hoy.
A mi juicio no podemos permitir que las tecnologías nos separen, sino que nos unan. Que no hagan no sólo conocer y mostrar, sino actuar. No es justa ni la brecha digital, ni ninguna otra brecha, y esta realidad es vital si queremos crear una sociedad justa y realista.

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