Las nuevas tecnologías nos ofrecen a los docentes una importante puerta no sólo para que lo alumnos creen, se relacionen, copien y peguen, sino para que piensen. El uso de los contenidos multimedia hace que nuestros alumnos hayan encontrado nuevas formas de pensamiento, pensamientos multifactoriales, estimulantes y de un carácter tan rápido que a veces nos asusta.
En internet todo es cambiante, todo es efímero, todo se pasa, lo que hace que nuestros alumnos deban modificar su pensamiento con la misma rapidez.
Un ordenador nos ofrece grandes ventajas con respecto a un libro de texto, o a un cuaderno.Se acabó la era de copiar la lección en el cuaderno, de tener que tachar líneas y reescribirlas si están equivocadas, de utilizar una hoja de papel tras otra para repetir el ejercicio. Con un ordenador la actividad evoluciona, puedes borrar, reescribir, copiar y pegar, incluso mejorar los contenidos anteriores.
Los pesados libros de texto, repetidos cada año parecen obsoletos en todo este proceso. Cada vez son más la editoriales que están empezando a incluir los nuevos medios informáticos en sus tradicionales temarios. Los 7 u 8 libros que cada niños cargaba en su cartera día tras día son sustituídos por ordenadores portátiles o notebooks donde queda recogida toda la información de las diversas asignaturas pero esta vez expresada mediantes contenidos multimedia, animaciones, vídeos, sonidos, etc., así como los trabajos y actividades realizadas por los alumnos.
Aún así, me gustaría recalcar que a mi juicio no debemos olvidar que las editoriales no lo son todo, y que igual de malo que es seguir el libro de texto en el aula como la Biblia que establece la relación profesor- alumno, también lo son utilizar únicamente recursos informáticos que una determinada editorial ha escogido para el alumnado de una edad concreta.
La realidad de cada aula es distinta, e internet nos ofrece por primera vez recursos para todo tipo de realidades.
No nos obcequemos con el uso de recursos editoriales como algo único e "inamovible", innovemos, creemos, busquemos aquello que queremos trabajar en cada momento.
No olvidemos que, tal y como indicó en su ponencia Ramón Flecha, la escuela no deben asemejarse a la realidad donde se encuentra (no es lo que somos), la escuela debe modificarla (es lo que queremos ser) y para eso necesita de un profesorado con ganas de trabajar y esforzarse para lograrlo.
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