Tal y como se ha indicado a lo largo de todo el blog, el uso las Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación tienen una pesada carga ética en la sociedad actual; y digo el uso, porque a mi juicio todo lo creado por el ser humano infringe en éste la fuerza y el camino que se le han decidido dar.
La ética en las TICs, es un tema complejo y denso, que da para mucho, y que ya se ha visto desarrollado a lo largo de los diversos “posts” de este blog.
A lo largo del mismo, hemos ido analizando el impacto de las TICs, en la sociedad más inmediata, observando cómo han cambiado éstas la vida de todos nosotros, así como a nivel general, tratando, por ejemplo, la brecha digital o el uso de las redes sociales en la actualidad.
La propiedad intelectual, se ve introducido dentro del tema de las descargas ilegales como un delito en internet.
La privacidad, como análisis del artículo de “nos vigilan”, también incluido en el análisis del “uso de las redes sociales”
Para cerrar este blog, por el momento, me gustaría centrarme en un último punto, que sí considero que no he trabajado a lo largo de los demás, y que de una manera intrínseca recoge también a los anteriores: comunicación y poder.
Además se pretende con este último apartado analizar el contexto social y la realidad actual que se nos ofrece hoy, y que probablemente sea el punto más valioso de todos ellos.
De poco sirve teorizar los distintos puntos y apartados clave, si no partimos de la implicación real que las NTICs están teniendo en nuestras sociedades a nivel mundial.
Cuando en el pasado verano se conocieron los resultados de las elecciones iraníes, miles de personas se echaron a la calle para protestar contra lo que creían un atropello más del régimen de los Ayatolás. Estas protestas, tomaron por sorpresa a numerosos observadores internacionales, que no daban crédito a que en un país donde la “virtud” está férreamente protegida por los guardianes de la revolución, la oposición al régimen pudiera organizarse tan rápidamente. Lo que estos observadores no habían tenido en cuenta, es como bien dice David Ugarte, fundador de la Sociedad de las Indias Electrónicas y consultor, es que desde hace ya varios años, la blogoesfera iraní se había convertido en una isla de libertad en medio de un desierto de opresión y tiranía.
Miles de iraníes, empezaron a colgar cientos de mensajes en twitter, o a grabar con sus vídeos lo que estaba ocurriendo, casi en tiempo real, las movilizaciones y denunciando las agresiones por parte de la policía del régimen.
Vídeo tomado desde un móvil del asesinato de la joven iraní Neda Salehi Agha Soltan (Sin las nuevas tecnologías nunca se habría conocido)
Y es que tal y como se ha propuesto anteriormente, si queremos tratar de acercarnos a un concepto de Ética para las TIC, no podemos obviar lo íntimamente ligados que se encuentran la libertad y las tecnologías de la información.
Haciendo un breve repaso histórico, observamos, que ya desde antiguo, los medios de comunicación de la información han abierto los caminos para lograr nuevas libertades. Así, no podemos olvidar, como la extensión de la imprenta y la creación de los servicios de correos centralizados en los estados europeos del siglo XVIII, permitió y favoreció un intercambio de ideas, ya fuera a través de la correspondencia entre intelectuales o a través de la divulgación de periódicos y gacetas, entre los ilustrados de todo el continente, que acabaron germinando en la Revolución Francesa. Tampoco podemos obviar, que sin inventos tales como el telégrafo, la radio o los medios de comunicación de masas, nunca se hubiera podido establecer el sufragio universal tal y como hoy lo entendemos.
Entrados ya casi en la segunda década del siglo XXI, es cuando empezamos a darnos cuenta, de que las TICs, no son sólo una herramienta lúdica, si no que se han convertido en un poderoso aliado de los movimientos sociales. Ejemplos recientes tenemos muchos y de muy diversos lugares, desde las manifestaciones a raíz de los atentados del 11 de marzo en Madrid, pasando por el Blog de Yoani Sánchez en Cuba o más recientemente la movilización en la red a favor de un acuerdo sobre el cambio climático en la reunión de Copenhague.
Pero al igual que cualquier herramienta tecnológica inventada por el hombre, tal y como he indicado anteriormente, las TIC, en sí mismas son neutrales, y al igual que esconden caminos hacia la libertad, también pueden convertirse en herramientas al más puro estilo Orwelliano (ver el post: Nos vigilan).
Baste de ejemplo, la decisión que tomo la empresa Google hace apenas unos años respecto de autocensurar ciertos contenidos en China. Y es que detrás de las TIC se esconde un enorme potencial de represión, igual que detrás de la energía atómica acechaba un enorme potencial de destrucción, como descubrió el propio Oppenheimer nada más ver el poder de su creación. Y aunque siendo justos, los daños potenciales de las armas atómicas son infinitamente mayores que los de las TIC, no debemos olvidar que ambas tecnologías nacieron como proyectos militares (el antecesor de internet, fue Arpanet, una red de ordenadores dependientes del Departamento de Guerra Estadounidense), a los que posteriormente se les busco aplicaciones civiles.
Es a partir de este punto, una vez abordadas tanto los aspectos positivos como los negativos de las TIC, donde debe entrar a trabajar la Ética, que según la RAE es la parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del hombre.
Lo primero que debemos tener en cuenta, es que frente a otros medios de comunicación tales como la prensa escrita, o las cadenas de TV, donde los costes de producción son muy altos y hacen que solo unos pocos grupos empresariales puedan “crear contenidos”, la“biodiversidad” de la red es enorme. Desde grupos antisistema, a grandes multinacionales, desde organismos públicos a grupos fundamentalistas, desde la ONU a nosotros mismos, la red se va transformando día a día a través de los millones de usuarios que la manejan y que constantemente “cuelgan”, “chatean”, “blogean”, “twittean”, etc. Por lo que tenemos que tener claro que cuando hablamos de la ética en Internet, no podemos estar pensando en obligaciones para las grandes multinacionales o para los grupos yihadistas, si no que tenemos que estar pensando en las obligaciones que corresponden a cada uno de nosotros como personas individuales y más aún a cada uno de nosotros como docentes. La ética empieza en todos y en cada uno de nosotros.
Ante esta dura revelación ¿cuál debe ser nuestra ética, entendida como obligación, respecto de las NTICs? Sin duda esta tarea debe consistir en crear unas condiciones que garanticen la libertad de expresión en la red, que mejoren la justicia global y que potencien la libertad y la creatividad personal. Y esta tarea debe ser de todos los ciudadanos del mundo, y más especialmente, de aquellos que gozamos de un gran espacio de libertad y bienestar, entre otras cosas gracias al sacrificio y el esfuerzo de los que anteriormente aprovecharon la innovación humana para lograr nuestra emancipación. Si por el contrario cedemos en nuestras obligaciones y permitimos que la red se convierta en una herramienta de aquellos que están interesados en recortar nuestra libertad y someternos a la tiranía del “Gran Hermano”, habremos perdido una oportunidad de emancipación, igual o mayor a la que tuvieron los grandes hombres y mujeres de la ilustración gracias a la imprenta, y con nosotros habrán perdido también su oportunidad todos aquellos que a día de hoy no la disfrutan.
Y es que como decía Goethe: “La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.”
La ética en las TICs, es un tema complejo y denso, que da para mucho, y que ya se ha visto desarrollado a lo largo de los diversos “posts” de este blog.
A lo largo del mismo, hemos ido analizando el impacto de las TICs, en la sociedad más inmediata, observando cómo han cambiado éstas la vida de todos nosotros, así como a nivel general, tratando, por ejemplo, la brecha digital o el uso de las redes sociales en la actualidad.
La propiedad intelectual, se ve introducido dentro del tema de las descargas ilegales como un delito en internet.
La privacidad, como análisis del artículo de “nos vigilan”, también incluido en el análisis del “uso de las redes sociales”
Para cerrar este blog, por el momento, me gustaría centrarme en un último punto, que sí considero que no he trabajado a lo largo de los demás, y que de una manera intrínseca recoge también a los anteriores: comunicación y poder.
Además se pretende con este último apartado analizar el contexto social y la realidad actual que se nos ofrece hoy, y que probablemente sea el punto más valioso de todos ellos.
De poco sirve teorizar los distintos puntos y apartados clave, si no partimos de la implicación real que las NTICs están teniendo en nuestras sociedades a nivel mundial.
Cuando en el pasado verano se conocieron los resultados de las elecciones iraníes, miles de personas se echaron a la calle para protestar contra lo que creían un atropello más del régimen de los Ayatolás. Estas protestas, tomaron por sorpresa a numerosos observadores internacionales, que no daban crédito a que en un país donde la “virtud” está férreamente protegida por los guardianes de la revolución, la oposición al régimen pudiera organizarse tan rápidamente. Lo que estos observadores no habían tenido en cuenta, es como bien dice David Ugarte, fundador de la Sociedad de las Indias Electrónicas y consultor, es que desde hace ya varios años, la blogoesfera iraní se había convertido en una isla de libertad en medio de un desierto de opresión y tiranía.
Miles de iraníes, empezaron a colgar cientos de mensajes en twitter, o a grabar con sus vídeos lo que estaba ocurriendo, casi en tiempo real, las movilizaciones y denunciando las agresiones por parte de la policía del régimen.
Vídeo tomado desde un móvil del asesinato de la joven iraní Neda Salehi Agha Soltan (Sin las nuevas tecnologías nunca se habría conocido)
Y es que tal y como se ha propuesto anteriormente, si queremos tratar de acercarnos a un concepto de Ética para las TIC, no podemos obviar lo íntimamente ligados que se encuentran la libertad y las tecnologías de la información.
Haciendo un breve repaso histórico, observamos, que ya desde antiguo, los medios de comunicación de la información han abierto los caminos para lograr nuevas libertades. Así, no podemos olvidar, como la extensión de la imprenta y la creación de los servicios de correos centralizados en los estados europeos del siglo XVIII, permitió y favoreció un intercambio de ideas, ya fuera a través de la correspondencia entre intelectuales o a través de la divulgación de periódicos y gacetas, entre los ilustrados de todo el continente, que acabaron germinando en la Revolución Francesa. Tampoco podemos obviar, que sin inventos tales como el telégrafo, la radio o los medios de comunicación de masas, nunca se hubiera podido establecer el sufragio universal tal y como hoy lo entendemos.
Entrados ya casi en la segunda década del siglo XXI, es cuando empezamos a darnos cuenta, de que las TICs, no son sólo una herramienta lúdica, si no que se han convertido en un poderoso aliado de los movimientos sociales. Ejemplos recientes tenemos muchos y de muy diversos lugares, desde las manifestaciones a raíz de los atentados del 11 de marzo en Madrid, pasando por el Blog de Yoani Sánchez en Cuba o más recientemente la movilización en la red a favor de un acuerdo sobre el cambio climático en la reunión de Copenhague.
Pero al igual que cualquier herramienta tecnológica inventada por el hombre, tal y como he indicado anteriormente, las TIC, en sí mismas son neutrales, y al igual que esconden caminos hacia la libertad, también pueden convertirse en herramientas al más puro estilo Orwelliano (ver el post: Nos vigilan).
Baste de ejemplo, la decisión que tomo la empresa Google hace apenas unos años respecto de autocensurar ciertos contenidos en China. Y es que detrás de las TIC se esconde un enorme potencial de represión, igual que detrás de la energía atómica acechaba un enorme potencial de destrucción, como descubrió el propio Oppenheimer nada más ver el poder de su creación. Y aunque siendo justos, los daños potenciales de las armas atómicas son infinitamente mayores que los de las TIC, no debemos olvidar que ambas tecnologías nacieron como proyectos militares (el antecesor de internet, fue Arpanet, una red de ordenadores dependientes del Departamento de Guerra Estadounidense), a los que posteriormente se les busco aplicaciones civiles.
Es a partir de este punto, una vez abordadas tanto los aspectos positivos como los negativos de las TIC, donde debe entrar a trabajar la Ética, que según la RAE es la parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del hombre.
Lo primero que debemos tener en cuenta, es que frente a otros medios de comunicación tales como la prensa escrita, o las cadenas de TV, donde los costes de producción son muy altos y hacen que solo unos pocos grupos empresariales puedan “crear contenidos”, la“biodiversidad” de la red es enorme. Desde grupos antisistema, a grandes multinacionales, desde organismos públicos a grupos fundamentalistas, desde la ONU a nosotros mismos, la red se va transformando día a día a través de los millones de usuarios que la manejan y que constantemente “cuelgan”, “chatean”, “blogean”, “twittean”, etc. Por lo que tenemos que tener claro que cuando hablamos de la ética en Internet, no podemos estar pensando en obligaciones para las grandes multinacionales o para los grupos yihadistas, si no que tenemos que estar pensando en las obligaciones que corresponden a cada uno de nosotros como personas individuales y más aún a cada uno de nosotros como docentes. La ética empieza en todos y en cada uno de nosotros.
Ante esta dura revelación ¿cuál debe ser nuestra ética, entendida como obligación, respecto de las NTICs? Sin duda esta tarea debe consistir en crear unas condiciones que garanticen la libertad de expresión en la red, que mejoren la justicia global y que potencien la libertad y la creatividad personal. Y esta tarea debe ser de todos los ciudadanos del mundo, y más especialmente, de aquellos que gozamos de un gran espacio de libertad y bienestar, entre otras cosas gracias al sacrificio y el esfuerzo de los que anteriormente aprovecharon la innovación humana para lograr nuestra emancipación. Si por el contrario cedemos en nuestras obligaciones y permitimos que la red se convierta en una herramienta de aquellos que están interesados en recortar nuestra libertad y someternos a la tiranía del “Gran Hermano”, habremos perdido una oportunidad de emancipación, igual o mayor a la que tuvieron los grandes hombres y mujeres de la ilustración gracias a la imprenta, y con nosotros habrán perdido también su oportunidad todos aquellos que a día de hoy no la disfrutan.
Y es que como decía Goethe: “La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.”
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